EXILIO

Las sirenas están en huelga de canto
porque ya nadie respeta sus escamas.
los tiburones se han aficionado
a su carne blanca y a sus pechos desafiantes,
dicen tener ese punto epicureo de las ostras.
Se acabó su reinado en solitario,
ahora frecuentan los mercados
y sacan brillo a la plata
en casas de apellidos compuestos.
Duermen mal y cenan a deshora,
soñando sin malicia alguna
que el mar las reclame de su exilio.

SALVAJES

Si pintas de cobalto el gris
para que el cierzo no escarbe tus esquinas,
-no te acuso-,
a fin de cuentas la ternura duele
y es preciso catalogarla
tenerla siempre a mano,
porque después de doler, duele.
Nos abrimos camino a dentelladas
aún nos quedan regaños de fiera.
No hemos elegido vivir,
pero hay días, algunos días
que la vida es una enemiga amable.

REFLEXIONES PARA EL VERANO

Abrimos el paraguas de la vida y nos damos cuenta que su esqueleto oxidado es inútil contra el diluvio de los días, un arma de doble filo capaz de invocar a la muerte. Ya nada puede salvarnos de la lluvia de emociones en desorden, de recuerdos enfermizos contra los que luchábamos escondidos debajo del pupitre, encima de la cama y de golpe se derrumba el castillo de naipes construido sobre el barro de la existencia, donde fuimos queridos a pesar nuestro, a pesar de pagar con la moneda de la burla y quisimos a pesar del ridículo de humillarnos y besar las huellas de quien estaba dispuesto a pisarnos.
Ya no enciendo la luz de la mesilla, porque los fantasmas que creía habitaban a la sombra de la luz, han dejado de producirme miedo, o al menos, menos miedo que me tengo a mismo, al discurso implacable del reproche. No se por que vivir es una cuesta, siempre hacia arriba, cuando lo único que hay que dejar que pase es que fluya la sangre, el caudal que alimenta los calcios y las vísceras, sin aires de eternidad.
Abro el paraguas inútil. La lluvia es capaz de hacer florecer las tumbas.

REFLEXIONES PARA EL VERANO

Hay una incertidumbre oscura
entre la luz y tus pupilas.
Por ella discurren alevines presagios
y palabras recién forjadas.
Despierta transición que se iza.

poema

LUNA ELECTRICA

Las farmacias se desnudan a altas horas,
regalan sexo, aspirinas y cerveza.
nadie se resiste al contubernio
del ansia de la boca y el páncreas.
Todo es posible en este transito
que adormece con esperma los sentidos,
y hace mas llevadero el vomito.
Hay una luna eléctrica en cada quicio,
que sonríe con deseo de hombre,
y te viertes en sus bocas de crisol,
para que vuelva a amanecer tu noche.

PEQUEÑO RELATO

DECISIONES

Le miras detenidamente y te das cuenta del engaño, de la alucinación desértica que sufren tus ojos inyectados en lujuria.

Vas recorriendo cada uno de los cuerpos de la ofrenda solar y te sientes perdida, impotente en tu cuerpo joven, que ahora quisiera haber envejecido de golpe todos los siglos del mundo.

Extiendes una mano y olvidas una caricia muerta en el cuerpo que yace a tu lado, imaginando en ese cuerpo otro distinto y tu caricia recobra vida, te parece nueva, única, de flor recién abierta.

Sufres en tu interior, pero aplastas el sufrimiento contra el pecho para que no brote, porque tu destino lo has elegido tú; no fue fácil.

Podrías dar marcha atrás; pero te acuestas de nuevo a su lado, y cierras tus ojos negros, con brillo de luz antigua, dejando que tu imaginación sueñe con dioses en pedestales, solamente accesibles a tus manos.

 

LIRAS

PECADOS

Un incendio de lirios,
preludio inexorable de lo muerto.
Tras las flores los cirios,
el corazón abierto.
Camino a oscuras, con paso incierto.

No se ama sin la espina
aunque la rosa exhale su fragancia.
Alzo al dolor esquina,
al grito disonancia.
Somos puñal y flor, en la distancia.

¿Por que pides perdón?,
si en el pecado va la penitencia.
Consiente al corazón
latir con su clemencia.
Si amar nos lleva al dolor, es demencia.